Fósiles:
curiosos restos de criaturas del pasado, impresionantemente raros de
encontrar. Sólo un hueso de cada mil millones llega a fosilizarse
alguna vez, según han calculado científicos expertos en
el tema.
Comparativamente,
se puede imaginar como si de los 44 millones de personas que viven hoy
en España, que tienen 206 huesos cada una, sólo quedarán
en el futuro, fosilizados, unos 9 huesos. Además, para los seres
del futuro no sería fácil encontrarlos: podrían
estar repartidos en un área de más de 500.000 kilómetros
cuadrados.
Calculado
de otra forma, de los 6.500 millones de humanos que habitamos la Tierra,
tal vez llegarán fosilizados al futuro unos 1.200 huesos, que
apenas darían para formar seis personas completas, y estarían
repartidos por todo el planeta.
Se ha estimado que sólo han llegado al registro fósil
una especie de cada 10.000 de las que existieron alguna vez. No es mucho,
pero es mejor que nada.
Adaptado
de Bill Bryson, "Una breve historia de casi todo"
EL RELOJ DE LA VIDA es una exposición sobre
fósiles,
procedentes de colecciones particulares cedidas amablemente para la
misma.
Diseño y coordinación de Javier Armentia.
Producción y montaje del Planetario de Pamplona.
Fotografías de TRYON.
(muévete
por esta imagen con el ratón o las flechas, y con "shift" para acercarte
y "ctrl" para alejarte)
PRESENTACIÓN
Conocemos
de modo cada vez más preciso la verdadera naturaleza de la Tierra:
su forma, sus dimensiones, su situación en el Universo. Y vamos
conociendo su historia, en parte gracias al registro fósil, un
reloj que nos permite recorrer el camino de la historia de la vida en
nuestro planeta.
La
colección de fósiles que presentamos permite poner en
hora ese reloj, recorriendo cientos de millones de años a través
de esos restos petrificados de plantas y animales, esos documentos de
la evolución que nos muestran seres desaparecidos, a veces muy
diferentes y otras terriblemente semejantes a los actuales.
La
exposición pretende provocar reflexiones en el visitante, a partir
de la contemplación de estas muestras paleontológicas:
un mundo seductor y sugerente que invita a pensar en cómo ese
reloj ha ido pasando, qué fenómenos han ido sucediendo
en nuestro mundo, cómo podría llegar a ser el futuro...
Preguntas, obviamente, abiertas, que la exposición no responderá
necesariamente, aunque proporcione ese sustrato y ese contexto necesario
para atreverse a buscar respuestas.
Dedicada
a un público general, la exposición tiene también
una vocación didáctica, que se expresa en la elaboración
de una pequeña guía que permite un recorrido coherente
de la misma, y propone algunas actividades y preguntas sobre los diferentes
temas tratados.