| Con
el fin de contextualizar adecuadamente la época, Biblioteca en
guerra amplía su mirada a otras bibliotecas españolas y,
en general, a todo el conjunto de importantísimas actuaciones emprendidas
en el caguerra1mpo bibliotecario por la República Española:
creación de nuevas bibliotecas, campañas de fomento de la
lectura como las emprendidas por Misiones Pedagógicas, bibliotecas
populares impulsadas tanto por municipios como por sindicatos y, por último,
ya en plena guerra, las bibliotecas en el frente, dirigidas a milicianos
y soldados. Con todo ello aspiramos a recuperar el espíritu de
una época fuertemente impregnada de una profunda fe en la capacidad
formadora del libro y la lectura y en el vehículo imprescindible
para lograrlo: las bibliotecas públicas.
Las
bombas incendiarias de la aviación nazi-fascista, tocaron por dos
veces la Biblioteca Nacional, como tocaron el corazón de un Madrid
que resistió al fascismo hasta el final. "Biblioteca en guerra"
es una exposición producida por la BN que alberga piezas provenientes
de más de 30 instituciones tanto públicas como privadas.
Con motivo de los setenta años del comienzo de la guerra civil
(del alzamiento sedicioso de unos militares traidores a su pueblo) pone
de relieve el trabajo, bastante desconocido, de los bibliotecarios desde
la proclamación de la II República de principio a fin.
En
el Planetario de Pamplona, esta exposición está organizada
por la Asociación Navarra de Bibliotecarios - Nafarroako Liburuzainen
Elkartea, con la colaboración de Caja Laboral - Euskadiko Kutxa,
Diario de Noticias y FESABID. Una exposición itinerante, diseñada por
el arquitecto Juan Pablo Rodríguez Frade, basada en la exposición que
con el mismo título organizó la Biblioteca Nacional entre noviembre de
2005 y febrero de 2006. Posteriormente va a recorrer en 2007 otras diez
ciudades españolas como Sevilla, Mérida, Zamora, A Coruña, Zaragoza y
Guadalajara, entre otras.
El
contenido de la muestra recoge el impulso recibido por las bibliotecas
públicas españolas durante la II República y el importante trabajo realizado
durante 1936-1939 por instituciones, asociaciones y bibliotecarios. Organizada
en su origen con motivo del 70 aniversario de la II República Española,
la exposición aspira a recuperar el espíritu de una época que confiaba
en la capacidad transformadora del libro y de la lectura y en el vehículo
imprescindible para lograrlo, las bibliotecas públicas. Instrumento, hoy
presente en múltiples formatos, y vehículo imprescindibles, ahora más
que nunca, en la denominada Sociedad de la Información y el Conocimiento.
El
inicio de la visita a la exposición tiene un orden cronológico,
viajemos en el tiempo y arranquemos un 23 de Abril de 1931, día
del libro, de la mano de los protagonistas históricos de esta exposición:
Juan Vicens, Tomás Navarro, Teresa Andrés, Jordi Rubió
y María Moliner.
Bibliotecas
para una República
Este apartado se centra en las brillantes actuaciones y el gran impulso
modernizador (con actividades tan actuales como la «hora del cuento»,
los bibliobuses, el establecimiento de bibliotecas en cárceles y hospitales,
etc.) promovido por el gobierno a través del Ministerio de Instrucción
Pública entre 1931 y 1936. Se encontrará aquí, por ejemplo, una sección
sobre las Bibliotecas de Misiones Pedagógicas que el Patronato de Misiones
iba dejando en los pueblos, sobre su labor, su filosofía y las personas
que participaron en las misiones. Se ofrecen también, en otra sección
sobre Bibliotecas Municipales, datos sobre su creación y desarrollo, sobre
la creación de la Junta de Intercambio y Adquisición de Libros, sobre
la extensión de servicios bibliotecarios, el impulso al desarrollo de
la lectura, etc. Y no se olvidan tampoco, en una tercera sección dedicada
a Bibliotecas proletarias, de asociaciones…, las acciones «extraoficiales»
promovidas por toda suerte de grupos (y a veces por iniciativas puramente
personales): bibliotecas, muy modestas en ocasiones, pero levantadas y
mantenidas con total entusiasmo.
Biblioteca
en guerra
En este apartado, el central de la muestra, se recogen y valoran
las actuaciones en el ámbito bibliotecario realizadas durante la
Guerra Civil por el Ministerio de Instrucción Pública y
otras instancias, gubernamentales o no, como la Generalitat de Catalunya,
los órganos rectores del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios
y Arqueólogos, la asociación Cultura Popular, etc. Se desarrolla
en tres líneas paralelas, cada una de ellas presidida por el perfil
biográfico intelectual de alguna personalidad señera: La
primera, La Biblioteca Nacional, presidida por la figura de Tomás
Navarro Tomás, narra sobre todo las labores de protección,
rescate y salvaguardia del patrimonio documental desarrolladas por la
primera institución bibliotecaria de España. La segunda
línea, Bibliotecas en los frentes, muestra una doble faceta: bajo
la figura de Teresa Andrés se narra la labor bibliotecaria (como
la de Cultura Popular), desarrollada en los frentes en todo el territorio
republicano salvo en Cataluña, que tenía transferidos los
servicios en ese campo; y al amparo de Jordi Rubió se da cuenta
de lo realizado en dicho ámbito a través del Servei de Biblioteques
al Front de la Generalitat. Finalmente, una última línea
argumental, La lectura pública, nos permite conocer bajo los auspicios
de María Moliner toda la labor desarrollada a favor de las bibliotecas
y la promoción de la lectura en tan difíciles circunstancias,
con hitos como la creación en febrero de 1937 del Consejo Central
de Archivos, Bibliotecas y Tesoro Artístico, la disposición
legal más importante en materia de bibliotecas promulgada por la
República durante la guerra.
Epílogo:
fin y exilio
Las tres líneas argumentales del apartado anterior se unen finalmente
en un desenlace común: la derrota que marca el final de la muestra
y también la conclusión, tan a menudo trágica, de
los empeños de los muchos protagonistas (instituciones, asociaciones,
personas), notorios o menos notorios, con cuyos trabajos y desvelos hemos
convivido a lo largo de la exposición. Una Galería de destinos
nos da cuenta de su proyección de futuro: sus logros, su labor
seminal, su ejemplo; pero también los trabajos malogrados, las
empresas fallidas, las esperanzas abatidas por la represión y el
exilio.
Conjugaciones
Finalmente, a lo largo de toda la exposición, al modo de una veta
que atraviesa los sucesos acaecidos entre 1931 y 1939, el visitante irá
encontrando documentos, fotografías o textos alusivos a guerras
actuales, ubicados en la muestra por su semejanza o correspondencia con
lo ocurrido entonces, con el propósito de recordar que lo sucedido
en aquellos años puede suceder nuevamente —que está
sucediendo ahora, como en las bibliotecas de Berlín, Sarajevo o
Bagdad— y que las bibliotecas nacionales, depositarias del patrimonio
cultural de los pueblos, son a menudo víctimas del poder destructor
de la guerra.
Libros
de las bibliotecas navarras durante la II República
La muestra se complementa con una selección de los libros
que componían las bibliotecas navarras de la época, así
como de otros materiales relacionados con los textos, sucesos y actuaciones
que se describen en el resto de la exposición.
Objetivos
La Asociación Navarra de Bibliotecarios-Nafarroako Liburuzainen Elkartea
es una agrupación de personas, sin ánimo de lucro, que trabajan en las
bibliotecas de la Comunidad Foral de Navarra, en este momento están
asociadas 109 personas. "Entre los fines que perseguimos se encuentra
la difusión de la biblioteca y sus recursos como instrumentos de integración
social que difunden valores como la solidaridad y la tolerancia. Ideas
y conceptos que nunca han dejado de estar presentes en el devenir de la
historia de las bibliotecas. Por ello, nos planteamos la organización
de esta exposición como un homenaje a quienes nos precedieron en esta
tarea, máxime, en condiciones tan adversas."
Actividades
paralelas
Junto con los 41 paneles explicativos, los dos vídeos y las más
de 10 vitrinas con libros y otros materiales de las bibliotecas, se han
programado una serie de conferencias:
-
Mesa
redonda sobre “Bibliotecas Escolares y Bibliotecas Públicas” en Navarra
a cargo de Reyes Berruezo Albéniz, catedrática del Departamento de
Psicología y Pedagogía en la Universidad Pública de Navarra e investigadora
de la Historia de la Educación en Navarra en los Siglos XIX y XX,
y de los también investigadores, Francisco Soto y Javier Ema.
-
Conferencia
sobre “Bibliotecas Privadas en Navarra” a cargo del escritor e investigador
Joxemiel Bidador y Patxi Larrión, pertenecientes ambos al Instituto
Gerónimo de Uztáriz. (http://www.geronimouztariz.com/)
-
Conferencia
del escritor Ramón Pernas y presentación de su última novela “Del
viento y la Memoria”, de la editorial Espasa Calpe.

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