CITA CON VENUS
el programa de planetario

 

 

Los planetarios de la Casa de las Ciencias de La Coruña (Museos Científicos Coruñeses) y de Pamplona han producido un sorprendente recorrido audiovisual en torno a Venus.

En esta página tienes información sobre qué es y cómo se cuenta esta historia...

Como punto de partida está, como no podía ser menos, el tránsito de Venus que el 8 de junio de 2004, tras más de 120 años, se vuelve a observar en el cielo. Pero nuestra historia, aunque nace de esa cita con Venus, intenta ir más allá (y más acá), como una reflexión sobre la preocupación del ser humano por contar, ordenar y comprender la naturaleza que observa. Puntos en el cielo que se mueven y brillan sobremanera, diosas y genealogías, los observadores y las ciencias... Hablar de Venus nos podría ocupar años, en un eterno retorno al seno materno.

“Cita con Venus” se ha construido combinando cinco miradas distintas sobre este planeta. Por una parte tenemos al protagonista del tránsito, que es también el astro más brillante de las noches, con permiso de la Luna. Una perspectiva distinta es la del Venus cubierto por una impenetrable capa de nubes en la que muchos vieron la imagen reflejada del pasado, o quizá el futuro, de nuestro propio planeta. Pero además, no tendría sentido hablar de Venus sin mencionar su relación mitológica con la belleza, la maternidad y la sensualidad femenina, que tantas expresiones ha encontrado en la historia del Arte.

Con el fin de que el programa mantenga su vigencia más allá del episodio del tránsito, hemos preferido explicar esta efeméride con un aparte en directo que puede hacerse antes o después del programa. De este modo, “Cita con Venus” se convierte en un programa sobre el Sistema Solar que puede proyectarse a públicos a partir de 12 años.

En el guión del programa se pueden conocer en detalle los temas tratados y el enfoque proporcionado por los guionistas. La producción audiovisual, llevada a cabo con esmero por parte de los equipos técnicos de los dos centros, requiere un planetario con capacidad de proyectar escenarios fotográficos (all-skies y panoramas), además de "sostenidos" y vídeo. En cualquier caso, se podría adaptar todo el material para cumplir con los requirimientos de cualquier sala de proyección. Ponte en contacto con cualquiera de los responsables del proyecto (Marcos Pérez Maldonado en La Coruña o Fernando Jáuregui en Pamplona) para comentar cualquier detalle.


cita con venus - guión del programa

Visuales

Bajan las luces, luz azul

Pronto, Venus acudirá a su esperada cita con el Sol.

Observando desde la Tierra, veremos cómo el planeta cruza por delante del astro rey, y transfigurado en la diosa del amor y la belleza se funde en un imposible abrazo con él.

Durante tal evento, llamado tránsito, Venus se nos presenta como un diminuto punto oscuro, como una pequeña mancha, contra la resplandeciente y cegadora superficie solar.

Para que los seres humanos podamos sentir la emoción de ese momento de máximo ejemplo del amor celeste, entre Afrodita, la más bella de las diosas, y el brillante y luminoso Apolo, el planeta Venus ha de interponerse entre la Tierra y el Sol.

Es un encuentro que se produce un par de veces cada siglo, con tan sólo ocho años de intervalo. Ninguno de los que vivimos hoy en la Tierra lo ha contemplado hasta el presente.

La entrega nupcial de Venus y el Sol dura poco tiempo, seis horas apenas,… son seis horas de intensidad arrobadora y sobrehumana.

Vídeo del tránsito

1 ("pronto, Venus acudirá a su esperada cita..."), (MP3)


Casa de las Ciencias / Planetario de Pamplona presenta:

Cita con Venus

Título: Casa de las Ciencias / Planetario de Pamplona presenta:

Cita con Venus

Costa del Fin del Mundo
Año 3000 a. de C.

Vídeo: Cartela “Costa del Fin del Mundo. Año 3000 a. de C.”

3.000 años antes del comienzo de nuestra era, los pobladores de Europa occidental se agrupaban en pequeños asentamientos, dedicados a la pesca, la caza y la recolección de frutos. Vivían en íntimo contacto con una naturaleza que no eran capaces de comprender. Cada noche, cuando el cielo comenzaba a teñirse de negro y aparecían las primeras estrellas, el universo desplegaba ante ellos el más grande de sus misterios ¿Cuántas habrá? ¿Serán las mismas de ayer o cambiarán cada noche? ¿Será  posible llegar hasta ellas caminando hacia el horizonte? ¿Hervirán las aguas al sumergirse los luceros en el océano? ¿Por qué hay una que domina con su brillo los atardeceres de estos días?

A/S Axeitos

Cielo

PAN castro de Baroña (oscuro)

 

2 ("3000 años antes del comienzo de nuestra era..."), (MP3)

Fuera panorama

El movimiento aparente de las estrellas a lo largo de la noche es muy simple. El firmamento se nos presenta como una enorme esfera punteada girando sobre nosotros, de modo que unos astros salen por la zona del Este y otros se ponen por el Oeste. Es un movimiento que afecta a todos los objetos celestes en conjunto, de tal manera que las posiciones relativas de las estrellas permanecen siempre invariables. Esto nos permite imaginar figuras o constelaciones que nos ayudan a recordar sus posiciones. En este cielo de Primavera reconocemos la punta triangular de una flecha...

Estrellas girando lentamente

Híades

Un poco más arriba, estas dos estrellas parecen la mirada de un dios que nos observa desde el firmamento,

Cástor y Pollux

y más hacia el Este aquellas sugieren una hoz colgada del cielo.

Leo

¿Qué figuras imaginaron nuestros antepasados europeos? ¿Con qué nombres llamaron a las estrellas más brillantes? No podemos saberlo, como tampoco sabemos cómo sonaban su lengua o su música. Sólo alcanzamos a suponer que relacionaban las constelaciones con los objetos de su vida cotidiana, los animales que cazaban o los personajes de las historias que seguramente se contaban a la luz de la lumbre.

Mientras tanto en Babilonia

Vídeo: Cartela “Mientras tanto en Babilonia…”

En la misma época, a miles de kilómetros de distancia, en Oriente Medio otros hombres comenzaban a organizarse y levantaban las primeras ciudades. Nacía una civilización. Entre las casas donde vivían construyeron palacios, templos, bibliotecas y hospitales. Con el descubrimiento de la escritura llegaron las leyes, se diversificaron los trabajos y aparecieron los comerciantes, escribas, albañiles y artesanos; pero también los astrónomos y sacerdotes, los soldados y los esclavos.

Fuera estrellas

PAN Babilonia. Se ve el río, los jardines colgantes y un zigurat.

3 ("en la misma época, a miles de kilómetros de distancia..."), (MP3)

Cuando anochece, el cielo que se ve desde aquí es muy parecido al que ven los europeos de regiones más septentrionales, aunque al viajar hacia el sur, la bóveda celeste parece haberse desplazado levemente hacia el norte. Las estrellas son las mismas, pero la imaginación de estos humanos ha inventado otras constelaciones.

Fuera panorama

Para los babilonios aquellas estrellas que parecían la punta de una flecha se convierten en la cabeza de un gran toro, de la que parecen salir dos largos cuernos.

Dibujo Tauro

Junto a ellas, las dos estrellas brillantes representan aquí las cabezas de dos gemelos caminando juntos de la mano...

Gemini

Y lo que para los hombres de los confines de occidente era una hoz aquí se transforma en la cabeza y las patas delanteras de un inmenso León, cuya silueta se extiende hacia el Este.

Leo

Fueron necesarios casi 3.000 años para que el conocimiento acumulado por las civilizaciones de oriente llegase con los romanos hasta el Finis Terrae. Siguiendo las tradiciones de Oriente Medio, el firmamento quedó dividido en dos familias de astros. Por un lado, la de las estrellas fijas que forman las constelaciones. Por otro, la de las estrellas errantes o planetas, formada por tan sólo siete miembros: la Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus, Saturno y el Sol.

PAN monumento romano

 
Las constelaciones son agrupaciones arbitrarias de estrellas. Su número y disposición han ido cambiando con el paso de los siglos, pero los astrónomos siempre han prestado una especial atención al estrecho cinturón que los griegos denominaron “el círculo de animales” o Zodíaco. Entre ellas encontramos el León, el Toro o el Cangrejo. No contienen estrellas especialmente brillantes, pero sólo en las constelaciones de esta banda podemos encontrar a los miembros de la familia de los planetas.
 
Estas estrellas errantes, o planetas, se deslizan lentamente entre las constelaciones zodiacales. En una sola noche los cambios son imperceptibles, pero acelerando el tiempo y haciendo pasar días o semanas se hace patente su movimiento con respecto a las estrellas fijas de la bóveda celeste.

Movimiento anual

Mercurio es el que se mueve más rápido.

Marte se distingue en las noches oscuras por el leve tono rojizo de su disco.

Júpiter y Saturno figuran entre los astros más brillantes del firmamento, y es fácil confundirlos con estrellas debido a que su desplazamiento es muy lento. De hecho hacen falta meses para apreciar sus cambios de posición respecto a las estrellas del fondo.

Parar movimiento anual

Pero si un hay un astro que haya llamado la atención de cualquier observador, sin duda ése es Venus. Nada brilla más que él en el cielo, con excepción del Sol y de la Luna. Cuando puede verse al atardecer es el primero en salir: el lucero vespertino. Y si está visible al amanecer, el resto de las estrellas ya se habrá desvanecido cuando el lucero del alba domine con su brillo sereno las primeras luces de la mañana.

El planeta Venus ha recibido numerosos nombres a lo largo de la historia: Baltis para los sirios, Bennu para los egipcios, Citlalpul para los aztecas, Xulab, el Señor de la Casa de la Aurora, para los mayas y Dilbat en Asiria y Babilonia. Para los griegos antiguos, que no conocían el cielo tan bien como los babilonios, el Venus de la tarde y el de la madrugada eran dos astros diferentes: Hesperos: “el atardecer”, y Phosphoros: “el portador de la luz”.

Pan seis nombres

Sost: TXT’s “Phosphoros” y “Hesperos”

Pitágoras fue el primer griego en advertir que ambos objetos eran en realidad uno solo, pues cuando la estrella del atardecer estaba en el firmamento, la matutina nunca se dejaba ver. Fue él quien dio a este planeta que iba de un lado a otro del Sol el nombre de Afrodita, la diosa griega del amor y la belleza.

Más tarde, los romanos lo bautizarían como Venus, el nombre con el que hoy lo conocemos. Para ellos, sin embargo, esta diosa multiplicaba sus esfuerzos, apareciendo a veces como Venus Felix, abogada de la buena suerte, Venus Victrix, portadora de la victoria, Venus Verticordia, que protegía la castidad femenina, Venus Libentina, patrona del placer carnal o Venus Calipigia, la de las nalgas hermosas.

A/S: estátuas de Venus romanas

Observando a Venus

Vídeo: Cartela “Observando a Venus”

Acaso el brillo deslumbrante de Venus sobre el azul cobalto del crepúsculo es la causa de que este planeta se haya relacionado con la belleza, el amor y el deseo sexual que da paso a la fertilidad.

PAN yacimiento boscoso

AS Altamira

7.000 años antes de que unos artistas desconocidos pintasen animales en el interior de la cueva de Altamira, en muchos lugares de Europa manos también anónimas creaban rudimentarias estatuillas de mujeres embarazadas. Estas imágenes celebraban la fertilidad humana y aunque nadie sabe si representaban a diosas o a personas, los antropólogos las bautizaron con el nombre de Venus. La más famosa es la Venus de Willendorf, moldeada en arcilla, al igual que la Venus de Dolni Vestonice. Otras se tallaron sobre piedras, huesos o colmillos de mamut, y en total, se han encontrado cientos de estas pequeñas esculturas que reflejan la fascinación de nuestros antepasados por el misterio de la maternidad.

Sostenidos:

Venus de Willendorf

Dolni Vestonice

Lespugue

Gagarino

Kostenki4

Kostenski2

La mitología antigua tuvo para Venus y la belleza femenina múltiples expresiones  artísticas. En la antigua Babilonia encontramos hermosas estatuillas de la diosa Ishtar, posiblemente las primeras que asocian directamente la belleza y la fertilidad con el planeta Venus.

Sostenidos: Ishtar 1 e Ishtar 2

Los griegos nos dejaron numerosas imágenes de esta diosa, entre las que destaca como canon de belleza la Venus de Milo, una hermosa estatua de dos metros de altura que representa a la diosa Afrodita, y que fue encontrada por un campesino en una isla del Mar Egeo.

Vídeo :Venus de Milo

La autoría de esta bella Venus Genitrix se atribuye al escultor Calímaco

Sost : Venus Genitrix

Y esta otra, también magnífica, es conocida como La Venus de Arlés.

Sost :Venus de Arles

Este fresco, en el que Venus castiga a su hijo Cupido, el dios de los enamorados, apareció entre las ruinas de Pompeya, cerca de Nápoles. Es sólo una de las miles de representaciones de Venus que nos han dejado los romanos.

FrescoPompeya

A/S Villa Misterios - Pompei

Pasamos por negro de planetario

A lo largo de los siglos el hombre continuó admirando en el cielo al más hermoso de los astros de la noche… al menos, cuando era posible verlo. Una de las ocasiones más favorables para observar Venus es cuando se hace visible sobre el horizonte oeste poco después de que el Sol se haya ocultado.

PAN anochecer. Sol al oeste y Venus en máxima elongacion vespertina.

A lo largo de dos meses la distancia aparente de Venus al Sol va disminuyendo y se acorta el tiempo que tenemos para contemplarlo. Si observásemos los atardeceres de estos meses lo veríamos cada vez más cerca del Sol, hasta que se hace imposible distinguirlo en la luz crepuscular.

Movimiento anual

Video con contador de días. Empieza en 0 y va hasta 64

En los días que siguen, Venus se encuentra tan cerca del Sol en cielo que, aunque sabemos que está ahí, como el resto de las estrellas, la luz solar nos impide verlo en el firmamento.

PAN mediodía. Vídeo: Sol con destello y punto brillante acercándose (venus) y contador que avanza de 64 a 72

En las raras ocasiones en que Venus se interpone directamente entre el Sol y nosotros se produce lo que llamamos un tránsito, y durante unas horas nuestro vecino se desliza como un punto de sombra sobre la luz cegadora del disco solar. La intensidad luminosa hace que no podamos contemplar el espectáculo con nuestros ojos y de hecho, resulta peligroso mirar al Sol incluso con la protección de filtros o gafas especiales.

Video del tránsito con el contador en 72 y con un reloj que avanza desde las 7 y cuarto hasta la 13:30
Se aprovecha para llevarse el sol del Zeiss al amanecer con venus ya del otro lado

Durante los siguientes días, y aunque no podemos verlo a la luz del día, sabemos que Venus sigue desplazándose respecto al Sol. Pasado ese tiempo Venus se encuentra ya al otro lado de nuestra estrella, de manera que se hace tímidamente visible durante unos minutos en la claridad del amanecer.

Vídeo: el contador avanza lentamente desde el día 72 hasta el 584 .

Noche tras noche lo iremos viendo aparecer un poco antes por el horizonte Este, recortándose contra un cielo cada vez más oscuro. Sin embargo, igual que ocurría en los atardeceres, con los días Venus alcanza de nuevo su máxima separación y vuelve a acercarse a nuestra estrella.

PAN amanecer. El Sol por debajo del horizonte Este, movimiento anual hasta máxima elongación y vuelta hacia el Sol

Luego desaparece ante la intensidad de la luz solar y reaparece, semanas después, en el cielo del anochecer. El ciclo completo ha durado 584 días.

Aquí llega el contador al día 584 y se va el vídeo

Historia de las observaciones de Venus

Vídeo: Cartela “Historia de las observaciones de Venus”

Durante cientos de años los movimientos aparentes de Venus, como los del resto de los planetas, preocuparon a los astrónomos sólo en la medida en que era difícil predecir sus evoluciones. Cualquier modelo que representase las posiciones de los planetas era bueno en tanto que explicara lo que uno podía observar en el cielo a simple vista.

Volvemos al cielo

Un avance considerable en la comprensión de la realidad del Sistema Solar tuvo lugar en 1610, cuando Galileo comprobó con su primitivo telescopio que el disco de Venus presentaba fases igual que la Luna, y que, además, su tamaño cambiaba a lo largo de los meses. La combinación de estos dos hechos era una demostración de que Venus orbitaba alrededor del Sol, una idea que hasta entonces no pasaba de ser una conjetura.

PAN Galileo observando y sostenidos fases Venus (cénit)

Vídeo: Venus y la Tierra orbitando.

Además de reconocer la evidencia de que Venus giraba alrededor del Sol, el Renacimiento también supuso la revisión de las interpretaciones artísticas de la más bella de las divinidades. Así, Boticelli la pinta naciendo de una concha de venera.

Sost: Nacimiento de Venus (Boticelli)

En este fresco sus pinceles la reflejan recostada frente a Marte, el dios de la Guerra. Del mismo modo que el planeta rojo y el lucero de los crepúsculos son inconfundibles en el cielo, la mitología nos los presenta como los polos opuestos de la realidad humana: la vida, el amor y la belleza compartiendo lecho con la violencia, la guerra y la muerte.

Sost: Venus y Marte (Boticelli)

 
A lo largo de los siglos, Venus ha llenado las páginas más bellas de la historia del arte, inspirando la originalidad y la capacidad creativa de numerosos artistas.

Venus en Arte Cada una con cartela: autor y año. Llegar hasta Picasso, Lorca y Warhol. Van en 6 sost, cénit y 12 de panorama.

 
La creatividad también contribuyó al desarrollo de la ciencia y al progreso del conocimiento. Desde los tiempos de Galileo hemos construido telescopios cada vez más potentes que nos permitieron observar con detalle a nuestros vecinos en el espacio. En la actualidad, somos capaces de enviar a los planetas naves que nos remiten constantemente nuevas imágenes y datos que sirven para conocer mejor esos mundos.

PAN observatorio

Nave espacial en espejo

 
En Marte descubrimos los casquetes polares, cuyo tono blanquecino contrasta con el color rojo del resto del planeta. El paisaje se caracteriza por la abundancia de cráteres, grietas, fallas e inmensos valles dominados por volcanes como el Monte Olimpo. Las sondas allí enviadas han podido determinar la existencia de agua, algo que creemos imprescindible para la vida.

PAN Marte 2004

 
Mercurio se parece mucho a la Luna: es un mundo sin atmósfera ni agua, y por tanto apenas existe erosión. En la superficie encontramos multitud de cráteres causados por meteoritos, y algunos de ellos son casi tan antiguos como el propio planeta. La proximidad del Sol hace que en Mercurio los días sean abrasadores, pero a falta de aire que conserve el calor, las noches son más frías que en cualquier lugar de la Tierra.

Sostenidos: Mercurio

PAN luna

 
De Júpiter, el más cercano de los gigantes gaseosos, sólo apreciamos la parte externa de la cubierta de nubes, ordenadas en una compleja estructura de bandas horizontales siempre en movimiento. Entre ellas, como un gran ojo que observa a quien la mira, destaca la Gran Mancha Roja, el gigantesco anticiclón que, como el de las Azores,  lleva cientos de años fijo en el mismo lugar.

Vídeo: circulación de las nubes de Júpiter

 
Y qué decir de Saturno, que nos sigue maravillando sobre todo cuando lo vemos a través de un telescopio. Años de observación nos han revelado la composición de su sistema de anillos, formados por una infinidad de pequeños trozos de hielo y roca. A pesar de que esos anillos tienen un diámetro comparable a la distancia de la Tierra a la Luna, su grosor es de apenas diez kilómetros.

Sostenido: Saturno al telescopio.

A/S Anillos de Saturno

Y más allá de nuestra visión, al alcance sólo de los telescopios y las naves espaciales, encontramos otros mundos helados cuyos nombres también nos remiten a la mitología. Urano, Neptuno y Plutón se encuentran tan lejos del Sol que la luz y el calor de nuestra estrella apenas llega hasta ellos.

Sostenidos: Urano, Neptuno y Plutón

Cielo estrellado

Aunque Venus es el planeta que más cerca llega a estar de nosotros, todos los telescopios nos ofrecen la misma imagen confusa: una perla amarillenta sin relieve ni detalle; tan perfecta que los astrónomos sospecharon que la superficie permanecía siempre cubierta por un manto de nubes. Qué contradicción: la diosa del amor, que todos los artistas habían representado desnuda, era también un astro misterioso, eternamente oculto tras un velo que ningún ojo parecía capaz de penetrar.

Sost: Venus en visible

4 ("aunque Venus es el planeta que más cerca llega a estar de nosotros..."), (MP3)

Incapaces de ver lo que ocultaban las nubes, los primeros científicos imaginaron un mundo de selvas y ciénagas, sumido en la lluvia y habitado por criaturas primitivas. En la imaginación de los escritores, Venus se convirtió en una Tierra en nacimiento que quizá un día llegaría a ser como la nuestra. Allí, la mitología se hacía realidad bajo la forma del paraíso perdido.

A/S Venus primitivo (sobre el A/S de la cascada de Humboldt), aparecen seres extraños tipo cómic.

Lo cierto es que la cubierta nubosa de Venus es impenetrable al ojo de los humanos, pero hoy disponemos de tecnología para captar luces que nuestra vista no percibe. Del mismo modo que hay insectos capaces de ver la luz ultravioleta y serpientes que perciben los rayos infrarrojos, existen telescopios capaces de formar imágenes con otras formas de luz que nosotros no vemos. Estas son, por ejemplo, distintas visiones del Sol tal y como aparece si observamos sólo las ondas de radio que emite... las microondas... la luz infrarroja... la visible... la ultravioleta... los rayos X... y los rayos gamma.

PAN mediodía en UV

Sol distintas frecuencias (PAN) y visible al cenit

A mediados del siglo pasado los astrónomos descubrieron que las ondas de radio emitidas por una gran antena como la del telescopio de Arecibo, en Puerto Rico, podían penetrar en la atmósfera nubosa de Venus. Allí se reflejaban en los accidentes del terreno y volvían hasta la Tierra, permitiendo cartografiar por vez primera la superficie rocosa de nuestro misterioso vecino.

A/S Arecibo

A comienzos de los años 60 llegaron a Venus las primeras sondas espaciales. La pionera fue la Mariner 2, que envió interesantes datos sobre el clima y la composición de las nubes. Durante años aquellos pequeños robots se limitaban a orbitar alrededor del planeta, pero a partir de 1970 las sondas de la serie Venera lograron penetrar en la atmósfera y posarse en la superficie. Desde allí enviaron las primeras fotografías de paisajes venusinos tomadas con luz visible. Aquellas fantásticas imágenes mostraban un suelo seco y cuarteado, iluminado por la luz amarillenta que lograba filtrarse a través de la densa capa de nubes.

Espejo: Mariner 2

Sost: fotos de Venus de las Venera

Las mejores imágenes que tenemos de Venus fueron tomadas por la sonda Magallanes. Desde 1990 y durante cuatro años cartografió con su radar la totalidad del planeta, registrando todos los detalles con dimensiones superiores a los 100 metros.

Vídeo: Venus nuboso funde a Venus Magallanes en video

Estas imágenes de nuestra ciudad, tomadas con una resolución similar, ponen en evidencia  el detalle que alcanza la mirada de la Magallanes, cuyo  radar nos ha permitido conocer el relieve de Venus mejor que el fondo de los océanos terrestres.

Sost: Fotos de Pamplona con resolución de 100m

Pero mientras es posible que en el futuro enviemos astronautas de nuevo a la Luna, y de allí, quizá, a Marte, Venus se mantiene como un destino imposible para el ser humano. La agresiva composición química de su atmósfera, la presión aplastante y las altas temperaturas hacen de nuestra presencia allí algo que sólo es posible en sueños.

PAN Venus con A/S ripple

Una luz amarillenta invade el paisaje de Venus dándole un aspecto fantasmal. La densa capa de nubes está formada por ácido sulfúrico y dióxido de azufre, y aunque tiene un espesor de 40 km, su base se encuentra a 30 km del suelo. Allá arriba los vientos soplan con más fuerza que los huracanes más violentos de la Tierra, pero cerca del suelo el aire es tan denso que apenas se mueve empujado por una leve brisa.

Casi toda la superficie del planeta está formada por llanuras de lava enfriada, procedente de volcanes y grietas que se abren en el suelo. Nos imaginamos que en un pasado no muy lejano el magma hirviente debió correr por buena parte de la superficie.

PAN Venus de la Magallanes

Una mirada atenta nos descubre volcanes de todo tipo. Los hay muy pequeños, apenas abultamientos en forma de cono o de semiesfera. Con un tamaño algo superior encontramos otros de formas extrañas de los que parten corrientes de lava solidificada. Son tan diversos que los astrónomos los clasifican según las formas que sugieren: anémonas, garrapatas, domos, coronas...

Sost: volcanes pequeños (3)

Sost: volcanes con lava (3)

Sost: anémonas, garrapatas, domos, coronas, (6)

Allá donde miramos seguimos encontrando formaciones insólitas, resultado de los flujos de lava que constituyen la práctica totalidad de la superficie venusiana.

Sost: más fotos de Venus (6)

Cada monte de Venus es único. Como no podía ser de otro modo, los accidentes del terreno han sido bautizados con nombres de mujeres, históricas o míticas. No falta la excepción a esa regla: la cumbre más alta del planeta lleva el nombre del científico James Maxwell, quien demostró que la luz, las ondas de radio y el resto del espectro lumínico son en realidad apariencias distintas de un mismo fenómeno físico.

Vídeo: sobrevuelo por los montes de Venus.

En la superficie el calor es insoportable y el termómetro roza los 500 grados. Curiosamente, aunque Mercurio está más cerca del Sol, la temperatura es más alta en Venus. Esto se debe al intenso efecto invernadero, consecuencia de la gran cantidad de dióxido de carbono que hay en la atmósfera y que retiene el calor procedente del Sol. Con todo, si algo hace de Venus un lugar inhabitable es la enorme presión, que alcanza las 90 atmósferas, equivalente a la que soportaríamos si las mantas de nuestra cama pesasen 1.000 toneladas .

Vuelve el PAN de Venus con A/S de nubes y ripple

Como sucede a veces con los sueños del hombre, el deseo de alcanzar Venus se transforma en pesadilla. El astro que hemos relacionado con el paradigma ideal de la belleza femenina, y símbolo de la atracción sexual, es en realidad la representación más fiel del Infierno. Es difícil imaginar un entorno más agresivo, un mundo más hostil, un ambiente más amenazador para el hombre que el que nos ofrece la superficie de Venus. No deja de ser sugerente que hayamos de mantener las distancias con la idílica estrella errante que embellece nuestros crepúsculos, con el planeta más hermoso de la noche.

PAN azul

Con la música se va el PAN quedando las luces azules de fondo

5 ("como sucede a veces con los sueños del hombre...") (MP3)

Vídeo: Créditos